jueves, 16 de agosto de 2012

Estambul (9ª parte): El Bazar de las Especias y Mezquita de Rüstem Pasa

(Lunes 30-07-12: mañana)
Dado que el domingo suelen estar cerrados los bazares (aunque no llegamos a comprobarlo) dejamos la visita al bazar de las Especias o Bazar Egipcio para el lunes.



Este bazar se encuentra frente al Puente de Gálata junto a la Mezquita Nueva. Se trata de un mercado abovedado en forma de L que se construyó en el s. XVII para ampliar el recinto de la Mezquita Nueva. Sus beneficios sirvieron para financiar las instituciones filantrópicas de la mezquita.

El nombre turco de Bazar Egipcio le viene porque se construyó con los ingresos procedentes del impuesto que se gravaba a las importaciones egipcias. Desde la época medieval, las especias se convirtieron en un complemento culinario esencial y, por su precio, en una mercancía relevante.

En la actualidad se venden muchas otras mercancías en este bazar, desde objetos para la casa hasta dulces turcos, ropa e incluso afrodisíacos exóticos.





Si tomamos la calle en la que encontramos en su esquina el más antiguo y famoso de los cafés de Estambul: el Kurukahveci Mehmet Efendi.
















En este café se puede comprar un paquete para llevar o beberlo en el mismo local. Tomando esta calle llegaremos hasta la mezquita de Rustem Pasa. Veremos también que las callejuelas que rodean el bazar de las Especias está lleno de puestos que ofrecen todo tipo de mercancías.





Hay que fijarse bien en no pasarse la mezquita, ya que la entrada está bastante disimulada y hay que subir unas escaleras.

Su silueta sobresale por encima de los activos almacenes y tiendas que rodean el bazar.

El gran arquitecto Sinán construyó esta mezquita en 1561 para Rüstem Pasa, yerno y gran visir de Soliman I. La riqueza de su grandiosa decoración da idea de la enorme cantidad de dinero que acumuló el corrupto Rüstem durante su mandato.
El patio ya deja idea de lo que se podrá ver en su interior.


Su interior está casi totalmente recubierto de azulejos de Iznik. Los de los cuatro pilares llevan el mismo diseño, pero la sala de oración presenta muy diversos dibujos, desde abstractos a florales. La decoración de las galerías tiene una fantástica selección de azulejos. No hay ninguna otra mezquita en toda la ciudad adornada de forma tan fastuosa.





También es notable esta mezquita por sus numerosas ventanas; se realizaron tantas como admitía la estructura.


Continuará...

10 comentarios:

  1. Me fascinan tus fotos, son impresionantes!
    Besos.

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    1. Gracias Guaci. Bueno, ya estamos llegando al final del viaje. Espero no haberme hecho muy pesado con lo de Estambul, pero por lo que habéis podido comprobar me fascinó, a pesar de ya haber estado.
      Besos

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  2. Secundo con énfasis lo que dice Guacimara.

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    1. Gracias Cristina. Creo que ha sido un acierto total lo de poner las fotos más grandes.
      Besos

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  3. Me gustan especialmente las fotos de la mezquita, y no porque las otras no sean atractivas, pero es que tienen un abigarramiento visual que me marea (en serio!). Sobre todo la foto 4.

    Un beso

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    1. Gracias Elvira. Aunque no tiene mucho mérito hacer buenas fotos en esa mezquita. Tendría mérito hacerlas mal. Por otro lado esa sensación de abigarramiento es real, es lo que se siente cuando paseas por el bazar y ves esas tiendas. Sin embargo la cantidad de colores diferentes es algo que te cautiva.
      Besos

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  4. Mucho colorido tiene Estambul, una ciudad milenaria con muchas y diversas influencias de culturas, muy bien captadas en estas fotos. Un abrazo

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    1. Gracias Johnny. Estambul da para mucho fotográficamente, sin embargo no quise llevarme la Reflex porque con el calor que hacía solo me hubiera faltado llevar a cuestas la cámara todo el día. Además, no quería que mi amigo, que ni si quiera llevaba cámara, tuviera que estar siempre pendiente de mí por culpa de las fotos. Aunque teniendo en cuenta la cantidad de fotos que hice no sé si lo conseguí.
      Un abrazo

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  5. Estos dos sitios me encantaron. Qué olor tan especial hacía con tantas especias! Yo caí y me tuve que llevar a casa.
    Me encantan las mezquitas y si te pones tranquilo sentado en el suelo es un sitio perfecto para descansar y meditar.
    Muy chulas las fotos!

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    1. Gracias Neus. Nosotros también caímos la otra vez y de tantas que nos llevamos algunas se nos estropearon. Así que esta vez lo único que he comprado han sido unos pocos pistachos. Además sin regatear ni nada, que eso a mí me da una pereza enorme.
      Esta mezquita además al no haber mucha gente se está la mar de tranquilo, tanto dentro como en el patio.
      Besos

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